Don Juan
Autor: José Zorrilla · Dirección: Patricia Benedicto y Sergio Iglesias
Una función de gran teatralidad en la que se mezcla la acción de las obras de "capa y espada" con el drama fantástico y el estremecimiento romántico de una historia de amor arrolladora.
Sin lugar a dudas, Don Juan Tenorio es una obra de referencia de nuestro patrimonio cultural, uno de los textos dramáticos más representados en nuestro país desde su estreno en 1844.
El mito del don Juan forma parte de nuestro acervo cultural y ha sido el detonante de múltiples ficciones literarias, cinematográficas y teatrales. El don Juan de Zorrilla, el Tenorio, es un seductor de moral cuestionable y espada fácil que colecciona conquistas y muertos hasta que se enamora de verdad y es redimido por el amor de doña Inés.
La emoción de unos versos que el público conoce de memoria y recita junto a los actores, momentos hilarantes de comedia, una historia de amor imposible, el misterio de los muertos que vuelven a la vida y la acción trepidante que nos remite al Siglo de Oro.
Sobre la obraEste proyecto, además de la representación teatral del clásico de Zorrilla, propone un taller comunitario y actividades de mediación para hacer de este Don Juan una experiencia que desborde el escenario.
A la hora de afrontar una puesta en escena del Don Juan Tenorio es imposible no cuestionarse la vigencia del texto y de los valores que representa. Desde una mirada actual, si nos encontráramos con un personaje como el don Juan de Zorrilla, es posible que saliéramos huyendo en otra dirección: pendenciero, jugador, asesino, abusador...
También resulta complicado el personaje de doña Inés como símbolo de la mujer inocente y sumisa cuya candidez redime al vividor de don Juan. Esa doña Inés soñada por Zorrilla y por el romanticismo ya no existe. Con este panorama, ¿cómo poner en escena el Tenorio hoy en día?
El personaje de don Juan comienza la obra con 25 años y la concluye con 30; Doña Inés "no cuenta, la pobrecilla, diecisiete primaveras y aún nueva a las primeras impresiones del amor." Es esta juventud la que subrayamos en esta puesta en escena, una juventud libertina, aventurera y un poco amoral que no tiene miedo a las consecuencias de sus actos.
Por este motivo hemos apostado por un elenco joven capaz de encarnar a estos personajes apasionados, viscerales y llenos de arrebato. Un don Juan cuya juventud puede, de alguna manera, justificar sus actos que, si bien siguen siendo cuestionables y terribles, quedan auspiciados por el impulso febril de la juventud.








